Hotel Récamier

Hotel Récamier

Ya está, ya ha pasado. Las semanas de la moda de otoño invierno 2016 han terminado. He regresado de París y estoy en mi casa.
No voy a mentir. Este post no estará poblado de frases describiendo fiestas y desfiles maravillosos. No diré cuanto me gustó estar en París (que también), codeándome con el mundo fashion. Simplemente os diré la verdad: lo que siento en mi interior. Probablemente esté viviendo una crisis existencial, o lo que sea, pero digamos que muchas cosas cobran sentidos diferentes, a medida que lo excepcional se vuelve cotidiano y a medida que una va evolucionando y, espero, creciendo.
Esta vez, no iba a París con la ilusión de siempre. Ser freelance y estilista o redactora es un puesto poco estimado en el circuito parisino de la moda. Es así. Acceder a un desfile allí es tan exclusivo (y cada vez más para España, todo hay que decirlo), que muchas firmas solo invitan a directoras y directoras de moda (y ni siquiera a todas las revistas). Es difícil correr y acudir a todo en pleno invierno, con nieve, esas agendas imposibles, y sin chofer.  Es duro. Placentero muchas veces, pero duro también.
Por suerte, asistir a una fashion week conlleva muchas otras cosas. Y me sigue gustando vivir eso, no me malinterpretéis. ¡No he parado! He disfrutado mucho al reencontrarme con muchos agentes de prensa de allí, con mis amigas y mis lugares favoritos de París, he podido ver colecciones en privado, entrevistado a gente, me he nutrido de mucho y vuelvo con muchas ganas de seguir en esto…Pero el mundo de la moda es duro, hacedme caso. Y hay que saber tomar distancia. La tomo, y la he tomado.
¡Ah! Y he descubierto un hotel increíble, íntimo, agradable y muy familiar. El hotel Récamier, situado en el barrio latino de París, supo darme energía cada noche y cada mañana de mi visita. Volver a un lugar tan especial cada día también me dio mucha energía. Desayunar pan, bollería francesa y cosas riquísimas en su adorable salón y descansar entre sus sábanas en esa habitación con terrazita y vista a los tejados de la ciudad me supo a lujo y bienestar. Y es que el hotel presume de un factor muy especial: el cariño. De los tuyos, de un lugar, de lo que sea. Para poder ser feliz, hay que tener esa fortaleza y cuidarla. Siempre.

—————————————————————-

Yep, it’s over. Fashion weeks are over for this season. And I’m back from Paris.
I am not going to lie. This post will not be full of sentences describing wonderful shows and parties. I will not say how much I enjoyed being in Paris, surrounded by celebrities and all the fashion world’s members and vips. I will just tell the truth: what I really feel.This time, I was not going to Paris with the illusion and energy I am used to. Being a simple freelance writer and stylist isn’t really well considerated into the  ‘fashion circuit parisian position’. That’s how it is.
Having access to Paris fashion shows is really difficult and very exclusive (and if you come from Spain, the exclusivity is even bigger, to be honest). Many brands only invite directors and fashion directors (and not even all magazines). It is difficult to run from one place to the other and going there during winter, with snow, rain and that cold weather is hard, if you want to go and make all the plans you have on your agenda.Obviously, attending a fashion week involves many other wonderful things. And I still like to live it, do not get me wrong. I havn’t stopped a single minute while I was in Paris! I enjoyed the fact of reconnecting with many press agents there and to see my friends and visit my favorite places in Paris. I have seen amazing collections in private, interviewed people, I have learnt a lot and I come back with the same love I feel for my job … But the fashion world is hard. And you have to know how to take some distance. I take it now, and I am happier that way.
Ah! And I discovered an amazing, intimate, friendly and familiar hotel. The Récamier hotel, situated in the Latin Quarter of Paris. This beautiful place gave  me energy every night and every morning of my stay. The fact of coming back to a special place every day also gave me a lot of good feelings. Breakfasting baguette, French pastries and delicious things in their lovely lounge and resting in their sheets in that room with terrace I considered mine during a few days was a luxury and somthing I felt lucky about. This little hotel can be proud of a very special and so important thing: love. The love your people give you, the love a place makes you feel, any kind of love. To be happy, we must have that strength and take care of it. Always.

Hotel Récamier

Hotel Récamier

Hotel Récamier

Hotel Récamier

Hotel Récamier

Hotel Récamier

St Sulpice

St Sulpice

Hotel Récamier

Hotel Récamier

Dior, FW16

Dior, FW16

Dior, FW16

Dior, FW16

Dior, FW16

Dior, FW16

Dior, FW16

Dior, FW16

Dior, FW16

Dior, FW16

Dior, FW16

Dior, FW16

La maison Dior

La maison Dior

Tommy Hilfiger, FW16

Tommy Hilfiger, FW16

Tommy Hilfiger, FW16

Tommy Hilfiger, FW16

Tommy Hilfiger, FW16

Tommy Hilfiger, FW16

Loewe FW16

Loewe FW16

Loewe FW16

Loewe FW16

Loewe FW16

Loewe FW16

Hotel Récamier

Hotel Récamier

All the pictures are made by an iPhone 6 Plus