The Apurva Kempinski: el mejor hotel del mundo

Cada año, la lista de hoteles más exclusivos a nivel mundial crece un poquito más. Desde su inauguración en la costa de Nusa Dua, en Bali, el hotel The Apurva Kempinski  ha sido nombrado varias veces mejor hotel del mundo. ¿Es merecedor de semejante galardón este hotel de 5 estrellas? Os cuento mi experiencia y os digo si merece la pena.

EL RESORT

Situado en el majestuoso acantilado de Nusa Dua, el impresionante complejo cuenta con una colección de 475 habitaciones, suites y villas, y el 60% de sus acomodaciones presumen de incluir una piscina privada con desbordamiento.

El edificio principal, tan característico de la zona, se divide en unos 15 pisos, y su escalera exterior central cuenta con más de 200 escalones rodeados de una suerte de jardín tropical vertical impresionante. Fruto del trabajo del internacionalmente reconocido arquitecto Budiman Hendropurnomo, el exterior del edificio y cada rincón del mismo reproducen y reinterpretan elementos clave de la cultura tradicional de la isla de los dioses.

En cuanto a su interior, cada detalle deja sin habla al visitante. El espectáculo comienza con el Lobby, inspirado por la arquitectura Javanesa y poblado de detalles de madera entallada al más puro estilo balines, y su cupula de cobre dorado es impresionante. ¿Mejor hotel del mundo? Difícil  es no darle un aprobado.

 

LAS SUITES

Tuve el privilegio de hospedarme en una de las Cliff private pool ocean junior suites del hotel, una suite de 100 metros cuadrados, con un baño de mármol (con bañera) con vistas al mar, una cama gigante, un vestidor envidiable y una terraza con piscina desbordante con vistas a la playa de Nusa Dua y a todo el complejo. Mi villa me daba acceso al exclusivo Cliff Lounge y a sus piscinas. ¡Una auténtica maravilla luxury!

 

GASTRONOMÍA

El Apurva Kempinski cuenta con varios restaurantes exquisitos, cuyos menús de lo más selectos transforman en sabores y olores la palabra “exclusividad”. Cada materia prima, cada detalle del servicio, cada bocado lleva una nota de delicadez y lujo. Me quedé verdaderamente impresionada por la calidad de los platos y me gustaría resaltarlo y aplaudirlo.

El desayuno servido en el Cliff Lounge es una mezcla de buffet (gourmet) y de platos à la carte y un festival de sabores inolvidables e inmejorables para empezar el día de la mejor manera.

Elegí su restaurante japonés Izakaya by Oku al que le agradezco la maravillosa experiencia de probar por primera vez una delicia llamada Gindara Saiyokaki, un plato de pescado marinado durante una noche en miso. ¡Impresionante!

En cuanto al medio día, la mejor opcion probablemente sea su Reef Beach Club, un espectacular Joglo de madera con piscina en primera línea de playa, que sirve infinidad de platos al grill o cocinados.

… Y esto no es todo. El Apurva Kempinski cuenta con un restaurante… ¡submarino! El Koral Restaurant invita a sus comensales a disfrutar de uno de sus menús de pescado rodeados de tiburones, rayas y de infinidad de peces de colores. Su colaboración con el conocido restaurante Apéritif de Ubud tiene por resultado un menú que es una sinfonía de platos del mar y un viaje sin igual. Impresionante. 

 

Los que me seguís en Instagram y redes sabéis cuanto me importa la comida en los hoteles. Así que os diré que, bajo mi punto de vista, en ese aspecto, el Kempinski se merece su título de mejor hotel del mundo. Sin duda.

EL SPA

El lujoso spa del hotel es un verdadero santuario del bienestar. Hechos a medida del huésped, sus tratamientos holísticos son personalizados, con el fín de cumplir las necesidades del cliente para conseguir un bienestar y una renovación plenos. Reequilibración de chakras, masajes surreales… y un marco espectacular son los componentes de este particular Spa.

Además, el complejo cuenta con un gimnasio muy completo, con máquinas de última tecnología, del que pude disfrutar como una niña pequeña al empezar mis jornadas en el hotel. De los mejores gimnasios de hotel de Bali, sin duda.

A modo de conclusión, describiré el Apurva Kempinski como un lugar excepcional, una experiencia cultural brutal, con un servicio absolutamente intachable y unas instalaciones que quitan el habla. Cada hotel es una experiencia única y Bali puede presumir de una competencia en calidad de hostelería premium muy elevada. Pero, así y todo, le doy mi aprobado al Kempinski como mejor hotel del mundo del momento.¡Bravo!

Osiris Martínez

Osiris Martínez

- Periodista - Motivadora - Nómada Digital -

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